La opinión de los hombres del mar
“Podemos afirmar categóricamente que las desapariciones [del triángulo de las Bermudas] se deben normalmente a condiciones meteorológicas severas” afirma Norman Hooke, de la compañía de seguros Lloyd’s, que añade que “si se comprueba con detalle” cada uno de los misteriosos incidentes que han conformado la leyenda, se verá que no han ocurrido como dicen Berlitz y compañía. La experiencia ya la hizo Lawrence David Kusche, que llegó a la conclusión de que los estudiosos de lo paranormal no investigan los casos en las fuentes, aderezan los incidentes con imaginativos detalles, localizan las desapariciones donde les viene en gana y hasta ocultan información que podría explicar el accidente.
Los guardacostas, los hombres que más tiempo pasan en aguas del triángulo maldito, no han visto hombrecillos verdes en la zona. Respecto a las víctimas de la región, el comandante James Howe cree que “se trata de gente que se mete en problemas debido a las condiciones meteorológicas o por no estar preparados” [Simmons, 1992]. Los expertos en lo paranormal ignoran las manifestaciones de la Lloyd’s y de la Guardia Costera de Estados Unidos. Ya en su primer libro sobre la misteriosa zona, el propio Berlitz recogía la opinión de los guardacostas. “Según nuestra experiencia -aseguraba en 1974 un portavoz del servicio de vigilancia- las fuerzas combinadas de la naturaleza y el carácter impredecible del ser humano pueden superar, muchas veces al año, las más ambiciosas narraciones de ciencia ficción…” [Berlitz, 1974]. Veinte años después, todavía hay quien cree que puede navegar entre Miami y Bahamas con “un mapa de carreteras o un mapa dibujado en una servilleta”, indica Howe.
Bajo el agua, la opinión es aún más contundente. El comandante Jacques Cousteau no tenía ninguna duda. “El tan comentado triángulo de las Bermudas no es tal punto de desapariciones misteriosas -decía-, sino un simple montaje publicitario que radica en el interés de ciertas empresas editoriales por vender libros. Un camelo” [Semana, 1979]. El explorador submarino no vacilaba en calificar el misterio de “leyenda prefabricada”. No le faltaba razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario